Gallinas sobre la hierba frente a una granja ecológica Las gallinas de las granjas ecológicas pueden corren en campo abierto y comen alimentos elaborados únicamente con ingredientes. No se les recortan los picos ni las alas. Las aves suelen vivir en grupos pequeños, y ponen sus huevos cómodamente. Los agricultores ecológicos siguen unas normas específicas que permiten a las gallinas vivir de la manera más feliz y saludable.
 



 Una gallina sobre la paja del corral Los huevos los recoge el propio granjero, que los vende a veces directamente en su granja o en mercados cercanos a los que acuden también otros granjeros. A veces venden los huevos empresas que los hacen llegar, a su vez, a supermercados y restaurantes.
 
 

 

 

Los huevos se limpian y se colocan en cartones con el logo de producto ecológico Antes de que los huevos ecológicos sean vendidos, se limpian y colocan en cartones que incluyen una serie de símbolos y textos en los que se explica dónde, cómo y por quién han sido producidos. Los huevos también pueden convertirse en ingrediente ecológico de muchos otros productos, como la pasta o los dulces, que llevarán una etiqueta similar con los mismos textos y símbolos.
 
 Padre e hijo en el supermercado seleccionan productos de origen ecológico, como los huevos Al comprar huevos o productos con estos símbolos y textos especiales, tu familia puede saber que el granjero ha seguido unas normas especiales que aseguran que la gallina que puso los huevos ha vivido sana y feliz. ¡Además, estaréis seguros de que comeréis unos alimentos deliciosos, de alta calidad y con un sabor auténtico!