Profesionalidad

Cosechadora faenando en un campo

(información de la Comisión Europea)

El sector de la agricultura ecológica y la cadena de suministro asociada a ella son actividades altamente especializadas. Se requiere personal cualificado, capaz de crear y suministrar productos ecológicos de calidad, en consonancia con la demanda creciente por parte de los consumidores.

Los operadores de la cadena de suministro están altamente capacitados y preparados de acuerdo con los objetivos que plantea el sector. Además, se les ofrece formación continua para mejorar sus habilidades y conocimientos.

Requisitos legales

Los requisitos legales expuestos en el Reglamento de la UE garantizan que los integrantes de la cadena de suministro de los productos ecológicos son profesionales con aptitudes altamente desarrolladas. Sin ellas, no podrían desarrollar las tareas requeridas en la explotación agrícola y en el resto de los eslabones de la elaboración de productos, de acuerdo con los niveles de excelencia exigidos para usar el etiquetado ecológico, los logotipos de la UE y otros.

Complejidad

La compleja naturaleza de las prácticas requeridas en la producción y elaboración de productos ecológicos también crea, por sí mismo, un alto nivel de profesionalidad.

En primer lugar y el más importante, las restricciones en el uso de materiales como los pesticidas y fertilizantes sintéticos o aditivos alimenticios para el ganado, exigen especiales aptitudes y conocimientos en los profesionales, que no pueden depender de ellos para asegurar la salud y los nutrientes necesarios a sus cultivos y ganados. En los sistemas de producción ecológica, la prevención es la clave, ya que los agricultores no pueden optar por la vía rápida en la solución de los problemas, sino que han de poner todos sus conocimientos al servicio de la prevención antes de que las incidencias ocurran.

Este enfoque lo comparte el sector de la elaboración y la transformación de los alimentos, que limita el uso de coadyuvantes y aditivos químicamente sintetizados.

Tradición

Aunque la agricultura ecológica sea un sistema de producción moderno, sus raíces se encuentran en la agricultura tradicional, y conserva bastante del conocimiento obtenido por los sistemas tradicionales, como, por ejemplo:

  • El trabajo con la naturaleza, y no contra ella
  • La rotación de los cultivos
  • El uso del estiércol como fertilizante y el cultivo, únicamente, de aquello que se pueda producir naturalmente y sin la dependencia de fertilizantes artificiales y otros insumos
  • El fomento de la resistencia natural a las plagas y enfermedades en cultivos y animales, en lugar de la dependencia de productos veterinarios o pesticidas
  • El mantenimiento de un hábitat adecuado alrededor de la granja, de modo que en él puedan desarrollarse animales beneficiosos para el cultivo, como los que ayudan al control de las plagas
  • El ejercicio regular de los animales, y su acceso a alimentos de calidad y pastos al aire libre que les ayudan a mantener un estado óptimo de salud

Innovación

Pero los agricultores ecológicos también utilizan tecnología moderna y los últimos avances derivados de la investigación y el desarrollo, y así logran que la agricultura ecológica prospere dentro del marco tradicional. Por ejemplo:

  • Analizan el suelo y programan las rotaciones de cultivos y pastos con arreglo al conocimiento científico, para asegurar de este modo que los cultivos obtienen los niveles correctos de nutrientes
  • Identifican y equilibran correctamente los ingredientes de la alimentación de los animales, para que las diferentes especies reciban el aporte nutricional necesario y específico
  • Utilizan equipo especializado, como deshierbadores mecánicos, para controlar así las malas hierbas sin tener que recurrir al uso de herbicidas
  • Analizan los datos científicos actuales para ayudar a la elección de las especies vegetales más apropiadas para la producción vegetal ecológica

Nuevas oportunidades

La producción y la transformación de alimentos ecológicos también crean nuevas oportunidades y áreas de empleo en los sectores de la investigación y el desarrollo. Entre ellos destaca el campo de la creación de alternativas a los pesticidas sintéticos o los nuevos sistemas de evaluación del potencial de las distintas rotaciones de cultivo. Además abre nuevas vías de comercialización y nuevos caminos para la comunicación con el cliente a quienes operan desde el sector de la venta.

Recuperar el contacto

Los altos niveles de profesionalidad del sector de la agricultura y la ganadería ecológica han permitido crear oportunidades para reestablecer el contacto entre el sector de la producción y la elaboración y los propios consumidores, al explicar a estos últimos los beneficios que entraña el lugar y la forma en que sus productos se originan. Algunas de las prácticas que contribuyen a ello son:

  • Las empresas rurales y el ecoturismo
  • Las visitas de los escolares o de la prensa a granjas o fincas
  • Información sobre las granjas o fincas que poseen etiquetado
  • Nuevas campañas de comercialización y promocionales